lunes, 25 de junio de 2012

La crisis de la lectura

Hoy no voy a hablar de política, sino de algo más importante (y lo sabéis): la cultura. Al menos, en lo que se refiere al mundo de los libros, la literatura y la lectura.

Estereotipo del español. ¡Para eso usamos los libros!
En este nuestro país, tradicionalmente lugar de vacaciones de los europeos, ya sabemos que la educación atraviesa un mal momento. Y no sólo ahora que se le cortan las alas: el problema ya venía de lejos con el fracaso escolar, las odiosas comparaciones con los vecinos de arriba, informes PISA y demás parafernalia que indica, sin lugar a dudas, que somos esos alumnos que se sientan al fondo de la clase y en vez de atender se intercambian notitas y cuchichean todo el rato.

España, país de ocio, comidillas y hedonismo. Pero ¿qué sería del hedonismo sin una buena lectura? En el metro, en la playa, antes de dormir... Antes, libros de papel. Ahora, libros electrónicos. No hay excusa: lo que antes costaba más de 10 euros, consumías en X tiempo y después pasaba a acumular polvo en una estantería el resto de tu vida, ahora lo tienes por un euro, o incluso menos, en formato electrónico. Sí, ya se que lo estoy enlazando todo fatal hoy, pero son las 5 de la madrugada. Educación-lectura-industrias culturales, ahí tenéis el croquis, por si acaso.

Y entonces pienso yo: ¿será rentable para el escritor ser escritor? Hace tiempo, me rondaba la mente la idea de una tasa única para libros, discos o películas que haría más accesible la cultura a la sociedad (que, en parte, no lee por tacaña, y prefiere descargarse ilegalmente estas cosas... bueno, ese es otro asunto). Pero claro, las distribuidoras, como siempre, querrán una parte de ese precio final. ¿Y los editores? ¿Impresores? Al final, al autor, al que vende su talento, es a quien menos le quedaría.

Hasta Ruiz Zafón es hedonista. Se lo puede permitir...
En internet, al parecer, la distribuidora se queda una parte y como no hay impresores, editores y demás, el margen de beneficio para el autor es bastante más alto. Pero no se han alcanzado todavía las cotas de popularidad y marketing de las que gozan los libros en papel. ¿O se hace la misma promoción de un ebook de un autor debutante que del último libro de Zafón? No, pero por lo que vale un libro de Zafón tienes más de 15 libros de otros autores que, quizás no tan conocidos, igualmente hagan buena literatura.

Y entonces, ¿todo esto de los ebooks será rentable para distribuidoras, editoras, impresoras...? Nunca llueve a gusto de todos y, a veces, debemos dejar que sea el animal más fuerte quien sobreviva. Ya veremos quién se come a quién. De momento, solo queda esperar y pensar ideas. Yo sigo empecinada con lo de la tasa única... Que no vivan 20 a costa del talento de uno, que eso aquí nos gusta mucho y ya vemos cómo nos va.

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