martes, 11 de junio de 2013

Europa, de la distopía a la eutopía (pero siempre en la utopía)

Ayer cogí un vuelo a Amsterdam para mis últimos quince días de Erasmus -esa beca de intercambio universitario con pretexto académico pero destinada a la unión entre nacionalidades, sea como sea esa unión-, un vuelo lleno hasta los topes. A mi lado, dos holandeses que habían ido a la Comunitat Valenciana para un finde semana de ciclismo de montaña. Detrás de mi, una señora holandesa que hablaba español. Tres chicas que a la llegada, con diez grados de diferencia a la baja, se paseaban por Schiphol en chancletas no muy lejos de un señor trajeado con maletín en su mano y aire engominado.

Yesterday, I took a flight for my last fifteen days as Erasmus -this university exchange grant thought to be academic but devoted to the union among nationalities, however this union happens-, it was a really packed flight. Next to me, two Dutch had travelled to Valencia for a mountain-biking weekend. Behind, a Dutch lady could speak Spanish. After landing, three girls ignored the temperature -10 degrees lower- and happily walked Schiphol in flip-flops, not far from a man wearing a suit and carrying a suitcase.

El caso es que entre este mezclete tan "europeo", me tiré un buen rato devorando El País Semanal - acuciaba la falta de costumbre, imagino- y me topé con este artículo de Javier Cercas llamado "¿Otra Europa?" que recomiendo leer y de la que voy a elegir una parte significativa:

The thing is that, in the middle of this so-European mix, I spent a lot of time reading El País Semanal - the magazine of Spanish big newspaper El País- and I found this article by Javier Cercas titled "Another Europe?" which I recommend reading. Here you will find a meaningful -and translated- part of it.
Es verdad que esta crisis no es económica (o no sólo), sino sobre todo política. (...) En un artículo publicado en La Repubblica, Agamben lamentaba que la actual UE se haya formado ignorando los parentescos culturales, sobre una base sólo económica; (...) la pretendida unidad se habría reducido a acentuar las diferencias, imponiendo a una mayoría más pobre los intereses de una minoría más rica, a menudo coincidentes con los de una única nación (Alemania). Escribe Agamben: “No sólo no tiene sentido pretender que un griego o un italiano vivan como un alemán, sino que, incluso si eso fuese posible, significaría la pérdida de un patrimonio cultural hecho sobre todo de formas de vida” .
<It's true that this crisis is not economic (or not "just" economic), but mostly political. (...) In an article published in La Repubblica, Agamben regretted that the current EU had developed ignoring the cultural resemblances, on an economic-only basis. (...) The intended unity would have just accentuated the differences, imposing the interests of a rich minority -often coinciding with those of an only nation, Germany- to a poor majority. Agamben writes: "Not only it doesn't make sense to intend that a Greek or an Italian live as a German, but if that was even possible, it would mean the loss of a cultural heritage mostly built out of lifestyles.>
Esto, traducido de forma menos farragosa para quien no esté familiarizado con el tema, va de que la Unión Europea nos intenta "europeizar" desde la economía, campo en el cual cada país tiene sus particularidades, y eso pone en jaque, a la vez, las identidades nacionales que conforman la Unión. Cercas termina su artículo con una batería de cuestiones -así es el buen periodismo: debe hacer reflexionar, no ofrecer en bandeja el argumento "bueno" o "malo", más que nada porque eso es subjetivo para cada lector- entre las que está esta, en un reconocimiento agudo del problema de siempre:

In a less stodgy language, this stated that the EU tries to "Europeanize" us from our economies, a field where every country is different and has unique features, and this leads, at the same time, those national identities that conform the EU into trouble. Cercas ends his article with a battery of questions -that's how good journalism works: it must encourage the thought instead of directly offering "good" or "bad" arguments, which are subjective-. Among them, this one puts out the usual problem:
¿No debería ser precisamente una de las mayores fortalezas de una Europa unida el logro de la unidad política y económica sin pérdida de diversidad cultural, sin que nadie obligue a nadie a llevar una forma de vida que no quiere llevar? ¿No asoma la pezuña en el argumento de Agamben el principal enemigo histórico de Europa, que es el nacionalismo? ¿No es en el fondo la nueva Europa de Agamben la vieja Europa de siempre? Ustedes dirán.
Shouldn't it be, precisely, the achievement of politic and economic unity without a cultural diversity loss, and without nobody forcing anyone to have a different lifestyle, one of the biggest strengths of a united Europe? Isn't the worst historical enemy of Europe, nationalism, present in Agamben's argument? Isn't the new Europe of Agamben, in the end, the old Europe of always? You have the word.
Pues bien, hoy, me he topado con que ayer en TEDglobal, el expresidente griego George Papandreou dio una charla -¿Papandreou en TED?-. Al echarle un vistazo al artículo, me he encontrado con sinceridad y buenas intenciones bastante maniatadas. Así que, en un intento de buen periodismo por mi parte, cierro esta entrada con una parte de ello -traducida al castellano, por si el inglés está un poco verde- para que la contrastéis con la tesis de Agamben, en manos de Javier Cercas.

Well, it seems that yesterday, in the TEDglobal event, Greek ex prime minister George Papandreou hosted a talk -Papandreou on TED?-. After reading the article, all I found was sincerity and good -although hand-tied- intentions. So, in a good journalism attempt, I will leave you with a part of his talk so you can compare it to Agamben's thoughts, written by Javier Cercas.
"Nuestras democracias están atrapadas por sistemas demasiado grandes para caer o, más bien, demasiado grandes para controlarlas". Según Papandreou, los líderes europeos no han aprendido nada, y se dejan llevar por sus miedos y fe ciega en lo que describe como "la ortodoxia de la autoridad".
 “Our democracies are trapped by systems that are too big to fail, or more accurately, too big to control.” As Papandreou has it, Europe’s leaders have learned nothing, and they remain led by their fears and blind faith in what he describes as “the orthodoxy of austerity.” 
Bueno, ya sabemos de quién viene la ortodoxia de la austeridad. Una práctica en teoría "europeísta", una estrategia meramente económica que pretende mantener a los miembros dentro de la Unión. Igual que Cercas con España, Papandreou habla sintiendo que sus compatriotas están siempre en el disparadero, en el "punto de mira" de las potencias europeístas -algo, imagino, común entre los PIGS-. Continúa con esta tesis, bastante bienintencionada pero en la práctica bastante utópica:

Okay, we already know where this orthodoxy of austerity comes from. A theoretically pro-Europe practice, a merely economic strategy that intends to keep the members within the EU. As Cercas does towards Spain, Papandreou feels that his compatriots are continually coming under fire in front of the pro-Europe powers -something common within the PIGS, I guess-. He goes on with this thesis, quite well-intentioned but also utopian in practice:
Cierra su discurso con una llamada a re-imaginar la Unión Europea como una democracia genuina que traspasa fronteras, donde los ciudadanos pueden votar directamente a un presidente europeo, pueden debatir sobre temas controvertidos, donde tienen el poder para votar sobre futuros acuerdos - y donde los jóvenes son libres para estudiar donde elijan. Una Europa donde los ciudadanos no sean "alemanes" o "suecos" o "griegos" sino "europeos, donde la identidad común sea la democracia.
He closes with a call to re-imagine the European Union as a genuine democracy beyond borders, where citizens can vote directly for a European president, can deliberate on controversial issues, are empowered to vote on future treaties — and where young people are free to study where they choose. A Europe where citizens are not “German” or “Swedish” or “Greek,” but are “Europeans,” where the common identity is democracy. 
Esto es una llamada a la unión no meramente económica, sino ya política y necesaria, en mi opinión. Posible o no -mientras lo leía ya se me ocurrían contrapuntos-, él da un consejo "pragmático" desde su experiencia de décadas en política: levantarse contra la injusticia. "Las cosas deben cambiar, y el cambio debe venir de la gente, no los políticos".

This is a call for a non-merely economic union, but a call for a politic union. Whether it is possible or not, he gives a "pragmatic" piece of advice from this experience in politics: we have to stand up against injustice.  "Things must change, he says, and the change must come from people, not politicians".




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